Bankia FintechActualidad

Categoría: Análisis y debates

Las tendencias que 2018 trae al universo fintech

09/01/2018

El 2018 viene cargado de novedades para el sector de las finanzas tecnológicas en Europa. En el siguiendo listado encontrará alguna de las principales tendencias que van a marcar el devenir del sector:

Consolidación de la colaboración entre banca y fintech

Tras una primera fase que se basó en la competencia entre las nuevas start-up tecnológicas centradas en el mundo de las finanzas y la banca tradicional, el camino de la colaboración que se ha venido trabajando en los últimos años entre estos dos tipos de entidades se consolidará. El B2B entre proveedores tecnológicos y banca es la nueva tendencia dominante gracias al win-win que supone para ambas partes: las start-up acceden a un público al que les resultaría muy difícil llegar por su propia cuenta y la banca goza de una capacidad de adaptación y una agilidad en la innovación mayor.

Consumer Centric

Los nuevos productos financieros tecnológicos se caracterizan por volver a poner al usuario, y sus preferencias y necesidades, en el foco. Con el auge de las nuevas tecnologías, los productos financieros también son más personalizados y cercanos, adaptándose a las necesidades de los individuos en cada momento.  La calidad en el servicio, una mayor transparencia y eliminar la necesidad de lentos procesos burocráticos y de papeleo son algunas de las ventajas que han traído las fintech al sector.

Más seguridad

La nueva directiva europea de pagos que entra en vigor este 2018, conocida como PSD2, establece nuevas imposiciones para reforzar la seguridad de los pagos en línea, que cada vez crecerán más. Así, los nuevos requisitos de seguridad incluidos en el texto de la PSD2 obligarán a todos los proveedores de servicios de pago a intensificar la seguridad en torno a los pagos en línea. Entre otras cosas, la legislación europea impondrá el uso de dos factores de seguridad para las compras online, con el objetivo de ayudar a combatir el fraude. Estos factores de seguridad incluyen una contraseña, código PIN, tarjeta, teléfono móvil, escaneo del iris o huella digital, entre otros. En la actualidad, es habitual que sólo se requiera de una contraseña o los detalles de una tarjeta de crédito. "Estas nuevas reglas guiarán a todos los actores del mercado, viejos y nuevos, para ofrecer mejores servicios de pago a los consumidores al tiempo que garantizan su seguridad", ha señalado el propio vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis.

El auge del blockchain y las criptomonedas

Siguiendo la estela del crecimiento estratosférico que ha registrado este año el Bitcoin, así como otras criptomonedas, y el aumento en la inversión y usos de la tecnología blockchain, ambas tendencias seguirán dejándose ver este 2018. En el caso del blockchain, sus usos empezarán a concretarse y aplicarse con más fuerza en áreas que van más allá del universo financiero, especialmente gracias a los contratos inteligentes o smart contracts. En el caso de las criptomonedas, éstas seguirán proliferando y las ofertas públicas de criptomonedas (ICO, por sus siglas en inglés) se expandirán.

Expansión de las APIs

La invasión de las APIs (Application Program Interfaces) son uno de los grandes retos para el universo fintech en 2018, y que abrirá la puerta al verdadero open banking. Las APIs ya son un elemento clave a la hora de lograr la coexistencia de múltiples tecnologías y aplicaciones, evitando así el desarrollo de distintas aplicaciones para cada plataforma. De esta manera, el nuevo sistema de apertura de las API permitirá, entre otras cosas, que los comercios, y otras empresas de servicios financieros, accedan -siempre que cuenten con el consentimiento del usuario- a los datos de los usuarios de la banca en un entorno seguro y controlado.

La utilización de estas nuevas aliadas tecnológicas permitirá a los comercios reducir o eliminar las tasas de transacción de las tarjetas, harán posible también que los bancos ofrezcan servicios adicionales como préstamos en el punto de venta o verificación de identidad a través de terceros, aprovechando así la confianza de sus clientes.