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Categoría: Análisis y debates

Los cambios que traerá la PSD2

07/12/2017

El cambio ya está aquí. El próximo mes de enero entrará en vigor la esperadísima nueva Ley europea de Pagos, la PSD2 (por sus siglas en inglés: Payment Services Directive, Directiva de Servicios de Pago), que sustituirá a la actual PSD,  en vigor desde el año 2007.

En España, el Gobierno ya sacó a consulta pública el anteproyecto de ley que transpondrá a la legislación nacional la directiva europea de medio de pagos. Para su adaptación nacional se podría aprovechar el margen que da Europa para fijar procesos de autorización de entidades de pago más ágiles y eficaces y reducir requisitos de información, por ejemplo. Entre otras cosas, esta norma comunitaria conlleva cambios fundamentales en la industria bancaria al dar a los proveedores de servicios de pago a terceros o TPPs (Third Party Payment Service Providers) acceso a la infraestructura de los bancos bajo la supervisión de la Autoridad Bancaria Europea (ABE).

Así, entre otras cosas, el cliente ya no tendrá necesidad de introducir sus datos de pago cada vez que realice una compra, sino que autorizará a su banco a compartirlos con terceros proveedores. El consumidor, por tanto, podrá simplemente autorizar al comercio para que ejecute pagos en su nombre a través de su cuenta bancaria. Esto es, el comercio y el banco se comunicarán ahora directamente utilizando una API (Application Programme Interface). Mediante el uso de APIs, nuevas entidades, que no sean bancarias, podrán acceder al mercado financiero sin el alto grado de cumplimiento e infraestructura que los bancos deben mantener. Hasta la fecha, en el momento de la compra en línea los proveedores de pagos electrónicos actuaban como intermediarios y contactaban con las compañías de la tarjeta, las cuales cargaban el cobro a una cuenta corriente. En un futuro muy próximo, el hotel, la agencia o la comercializadora se pondrán en contacto directo con el banco.

Además, esto abre la puerta a nuevas formas de pago, aparte de la tradicional tarjeta de crédito, ya que otros actores como los retailers, las compañías de teleco o de correos, podrán transformar, por ejemplo, sus programas de fidelidad en medios de pago de forma sencilla. Todo ello supondrá un importante movimiento en el sector.

Además, para los consumidores que tienen más de una cuenta bancaria, los cambios también permitirán a las empresas, conocidas en la legislación como Proveedores de Servicios de Información de Cuentas, mostrar toda la información de su cuenta en un solo lugar. La PSD2 también requerirá controles de identidad más fuertes al pagar en línea. Al igual que muchos elementos de la directiva, los detalles todavía se están debatiendo, pero es probable que impliquen más controles de los que tenemos actualmente, particularmente para transacciones de alto valor.

Las especificaciones técnicas de los protocolos de seguridad y autentificación de la PSD2 se están todavía negociando, pero ya nada frenará el inicio de la aplicación de esta directiva: este mismo invierno empezará a cambiar la forma de pagar de los europeos, abriendo así un nuevo paradigma de colaboración y cambios en las finanzas europeas.

Autor: Bankia Fintech