Bankia FintechQué es fintech

El sector fintech ha triplicado su presencia en España en los últimos dos años
y cuenta ya con más de 300 compañías

El panorama bancario está cambiando de cara a la atención presencial en la sucursal. El sector no es ajeno a la digitalización que vive la sociedad en muchos campos y a la aparición de nuevos clientes nativos digitalmente que buscan nuevos servicios que se adapten mejor a su forma de vida.

Finance and Technology, de la unión de estos dos términos surge la palabra fintech. Bajo esta denominación se incluyen todas aquellas empresas de servicios financieros que emplean la tecnología para crear y ofrecer a sus clientes productos y servicios innovadores. Las fintech se están convirtiendo en empresas intermediarias abarcando multitud de ámbitos dentro del mundo financiero. Los bancos ya reconocen que las empresas fintech son, en términos generales, más una oportunidad de colaboración que una amenaza y dentro de este concepto empieza a incluirse no sólo a las startups o compañías especializadas, sino también a las iniciativas de la banca focalizadas en las nuevas tecnologías.

Contexto

La inversión internacional en empresas fintech ha alcanzado los 21.500 millones de euros en 2016

La capacidad para atraer inversión de las fintech refleja el interés que han despertado. A nivel internacional, se estima que las fintech que operan en el mundo recibieron en 2016, una inversión por valor de de más 24.000 millones de dólares (21.500 millones de euros ) según los datos de la consultora KPMG .

En España no existen datos certeros sobre el movimiento económico, pero el sector se ha triplicado en los dos últimos años y, según datos de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), ya existen más de 300 compañías en el sector que crearán a lo largo de este año 5.000 puestos de trabajo.

Según los datos ofrecidos por la Asociación Española de Fintech e Insurtech, que nació en febrero de 2016 y que agrupa tanto a las que operan en el ámbito financiero como en el de los seguros, en España ya existen más de 250 startups Fintech y 60 Insurtech y su previsión es iniciar 2018 con 400 en total.

Las fintech abarcan multitud de ámbitos: desde la inversión a los préstamos en todas sus modalidades (descuentos de pagarés, compensación de deudas, P2P, crowdlending, crowdfunding, factoring, hipotecas, etcétera) al ámbito inmobiliario, las divisas, el equity, los pagos, los robots, las finanzas personales, la infraestructura financiera, las gestorías financieras o la propia distribución.

Uno de los datos que auguran más desarrollo para este sector es el peso que cada día empiezan a tener en la economía la generación de los millennials, su público objetivo. Este estrato poblacional, que comprende a las personas que actualmente tienen entre 20 y 35 años, supone ya el 21% del consumo mundial. En España, ya hay nueve millones de millennials, una población que valora la experiencia del usuario, es nativa digital y demanda unas nuevas relaciones con las instituciones tradicionales.

Perspectivas

Aproximadamente, un tercio de las nuevas entidades de este sector están ya adscritas a la nueva Asociación Española de Fintech e Insurtech, que nació en febrero y que agrupa tanto a las que operan en el ámbito financiero como en el de los seguros.

En España, la gran capilaridad bancaria y su gran competitividad han generado una atípica situación en el país que tiene la mayor penetración de smartphone de Europa. El 88% de la población cuenta con uno de estos dispositivos, diez puntos más que la media comunitaria, según Deloitte, y sin embargo el uso de la banca móvil, aunque crece a gran velocidad, queda muy lejos de esas cifras: tan sólo un 43% opera en banca a través de su dispositivo. Un dato muy tímido frente a los de otros países como Holanda (85%), Reino Unido (64%) o Francia (59%), según Eurostat. Estas cifras evidencian la inferior predisposición digital de los españoles.

En cualquier caso, en el terreno de las nuevas finanzas queda mucho camino por recorrer, lo que dará lugar a fuertes movimientos en el mercado en los próximos años. Aun así, la elevada penetración del móvil convierte a nuestro país en un campo crucial para el ensayo y crecimiento de las nuevas tecnologías financieras.

Un punto de inflexión

La interacción con el cliente, la rapidez en la generación de soluciones, la conexión con una nueva generación de clientes, la capacidad de disrupción y la gran experiencia para el usuario que generan las fintech son algunas de las cualidades que van a ayudar a innovar y a impulsar la transformación digital del sistema financiero internacional.

Estamos ante un punto de inflexión, ante la mayor transformación que ha vivido el ecosistema financiero en todo el mundo, propiciado por una tecnología que acerca a los clientes a las nuevas empresas al tenerlas al alcance de su mano a través de los terminales telefónicos. es similar a la media europea (39%), según KPMG.

Tecnológicas y start-up

El sector fintech no está solamente compuesto por start-up. Las grandes multinacionales tecnológicas, especialmente las que controlan redes sociales y sistemas de búsqueda, también han entrado o tienen intención de entrar a operar en este sector, incluso algún operador de servicios telefónicos.

Muchos de los nuevos sectores que ha creado la tecnología han vivido una primera fase en la que la ausencia de regulación les ha permitido crecer sin limitaciones, hasta que una normativa por su interacción con otros, ha delimitado su campo de actuación. En el mundo de las fintech, tanto desde la banca como desde diversos organismos (World Economic Forum o la Comisión Europea, que ha puesto a las fintech en su agenda de trabajo para 2017) o los propios gobiernos, se ha instado a la necesidad de establecer un marco regulatorio claro. Las posturas van desde quienes desean un marco similar al actual de la banca por competir en igualdad de condiciones, hasta aquellos que promueven sistemas legislativos disruptivos que propicien el desarrollo de las fintech (como es el caso de Reino Unido, Australia o Singapur) pero dentro de una norma común.

El World Economic Forum en su último informe sobre las perspectivas del sistema financiero mundial aconsejaba abrir un debate sobre el uso ético de los datos, fomentar el diálogo entre entidades públicas y privadas, establecer normas estándar y proactivas, sistemas de control y una especial vigilancia en la seguridad. Al mismo tiempo, alentaba a los gobiernos a ser proactivos en el fomento del desarrollo de estos nuevos operadores en el mercado financiero internacional y establecer un foro permanente para ayudar a los supervisores a avanzar en la consecución de esos objetivos