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Cómo mejorar la personalización de productos y servicios bancarios con soluciones de Open Banking

16/11/2020

El Open Banking representa una profunda revolución digital en el sector financiero abriendo a terceros la información bancaria previo consentimiento de sus clientes. Esta apertura ha facilitado el desarrollo de una tecnología dedicada a conocer de antemano las necesidades del cliente y a crear productos más personalizados y más accesibles. En este contexto, las fintech juegan un papel fundamental firmando alianzas con los bancos para desarrollar nuevas infraestructuras y APIs que logren que todo este proceso sea mucho más rápido y eficaz.

Bankia Fintech by Innsomnia supone una gran oportunidad para todas aquellas startups especializadas en soluciones que ahonden y exploten de manera óptima la regulación PSD2 creando nuevas oportunidades para Bankia, al mismo tiempo que le permitan competir en este entorno de banca abierta. Tanto es así que uno de los retos estratégicos definidos en la VI convocatoria del mayor programa Fintech de España es el Open Banking.

Las startups interesadas en formar parte de este programa pueden presentar su candidatura a través de este enlace. El plazo finalizará el 30 de noviembre.

Fin de la fragmentación de la información financiera y el impulso de la dinamización del sector

El modelo del Open Banking implica que las entidades financieras deben ser capaces de almacenar y gestionar de manera útil la información financiera de sus clientes a través de sistemas totalmente interoperables y accesibles con sistemas de terceros.

Según los expertos del sector, esta apertura de la información financiera podría mejorar la inclusión financiera, en especial en aquellos segmentos con más dificultades de acceso al crédito como son startups, pymes y población en situación de riesgo. Los bancos tendrán a su disposición toda la información bancaria con el consentimiento expreso del cliente, de manera que podrá mejorar el conocimiento del usuario y la personalización de sus productos.

Por el lado del cliente, el Open Banking ofrece el control a golpe de clic de toda su información bancaria, poniendo a su disposición aplicaciones con las que poder gestionar íntegramente todos los productos financieros contratados y hacer previsiones de gasto e inversión y todo desde su propio dispositivo móvil.

Estos beneficios se pueden observar claramente en la tramitación de créditos, por ejemplo. Cuando una persona solicita un préstamo, su banco puede acceder a sus datos financieros para agilizar el trámite. De esta forma, el Open Banking se convierte en una palanca muy importante en la dinamización de créditos, más todavía en la situación actual, afectada por la COVID19.

España por encima de la inversión europea en Open Banking

El fenómeno del Open Banking ha experimentado un fuerte impulso en Europa y en países como Australia, Brasil, México y Singapur. En el caso de España, los bancos del país se encuentran entre los que más invierten de la Unión Europea en Open Banking. En concreto, un 48,3% de las entidades financieras españolas invierte más de 100 millones de euros al año, mientras que la media europea ronda el 45%, según la plataforma fintech Tink. Este mismo estudio evidencia también que el 69% de los bancos españoles ha aumentado su inversión en Open Banking, lo que indica la transformación interna que está viviendo el sector.

Una de las razones del avance del Open Banking en estas regiones obedece a un respaldo legal por parte de una normativa bancaria más abierta y más consolidada acerca de la protección de datos. Con la aprobación de este tipo de regulaciones, los bancos se pueden liberar de las restricciones de provisión de servicios financieros e impulsar nuevos modelos de negocios.

En el caso de Europa, desde el año 2018 se aplica un marco normativo, la Directiva Europea de Servicios de Pago (PSD2), que reconoce y regula el modelo del Open Banking entre los países miembros de la Unión. Entre sus mandatos, esta ley obliga a las entidades bancarias y a proveedores de dinero electrónico a compartir sus datos transaccionales y de pago con terceros. Europa es una de las pocas regiones del mundo que ya cuenta con una regulación junto a Australia o India, aunque macro-regiones como Sudamérica están en trámites de aprobación o emplean otros mecanismos de control.

Autor: Bankia Fintech.