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La tarjeta de titanio de Apple

15/04/2019

A finales de marzo, durante el esperado "It’s Showtime” inaugurado por Tim Cook (CEO de Apple Inc.) en el Steve Jobs Theatre, el gigante tecnológico Apple presentó, entre otras novedades, la tarjeta de crédito que han bautizado como Apple Card.

Su sola estética rompe por completo la apariencia tradicional de una tarjeta bancaria. Hecha en titanio y forjada en un proceso de fabricación acuñado como “unibody” (en lugar de ensamblar diferentes piezas, el chasis se trabaja sobre un único bloque de metal, que le otorga mayor resistencia y durabilidad). De cara a su lanzamiento, Apple cuenta con Goldman Sachs como banco emisor y con Mastercard, como red principal de pagos.

Previsiblemente, este año se implantará únicamente en Estados Unidos donde ya circulan más de 334 millones de tarjetas de crédito, según la Reserva Federal. Algunas fuentes indican que llegará a España en 2020, donde actualmente hay expedidas casi 52 millones de tarjetas. No olvidemos que en España un tercio de los pagos se hacen con tarjeta de crédito, según datos del Banco de España. Y es que Apple no da puntada sin hilo y sabe que existe un enorme potencial de negocio, aunque sea únicamente como intermediario.

Aunque es una iniciativa que irá mejorando con el aprendizaje inteligente a través del uso, Apple ya ha anunciado algunas de las características de esta importante novedad que se incluye entre otras medidas que vuelven a empoderar al gigante de la manzana.

¿Cuáles son actualmente las características conocidas de Apple Card?

  • Es una tarjeta física y virtual a la vez, ya que se puede utilizar para todo tipo de pagos.
  • La APP que la acompaña categoriza las compras automáticamente y es muy intuitiva y visual.
  • Cashback en compras: Los pagos con la tarjeta física devuelven el 1% del importe, un 2% en pagos con el modelo virtual, Apple Pay; y el 3% en compras de productos Apple (respondiendo a su programa Daily Cash), como palanca de fidelización con sus clientes/usuarios.
  • Apple Card no tiene comisiones por retrasos en el pago y no tiene tasas de penalización (aunque los retrasos impactan en la puntuación de crédito, previsiblemente importante de cara a la renovación).
  • No requiere la firma del usuario. La tarjeta física no permite pagos sin contacto. Las compras con la tarjeta requieren de identificación biométrica.
  • Además, para garantizar la seguridad, Apple Card genera números de tarjeta virtuales para pagos por internet que no admitan Apple Pay.
  • La Apple Card física no tiene el número a la vista. Desde la App podremos ver los últimos cuatro dígitos del número de la tarjeta, el Private Account Number, que se encuentra en la banda magnética.
  • En caso de pérdida o robo, el usuario puede “congelar” la tarjeta a través de la App.
  • El ratio en cambios de divisa lo fija MasterCard. No hay tasas por pagos en otras monedas, pero el cambio lo determina la red.

No cabe duda de que Estados Unidos será el termómetro a partir del cual se podrá valorar si realmente Apple ha lanzado un producto disruptor o, como ya avanzan algunos de sus detractores, no ha aportado gran valor añadido frente a lo ya existente.

Autor: Bankia Fintech.